El gran reto: Retener talento humano en tiempo de cambio
- Bonifacio Tercero
- 27 abr
- 2 min de lectura
De los diferentes tópicos que he tratado en los últimos dos años con clientes, el que genera mayor preocupación es la rotación de personal. A menudo se considera —de manera superficial— que este fenómeno se debe a que las nuevas generaciones de trabajadores no están comprometidas con la empresa.
Ciertamente, las generaciones “Y (millennials)” y “Z (centennials)” presentan como característica una alta volatilidad e inestabilidad laboral, consecuencia de tres elementos que, desde mi perspectiva, resultan especialmente relevantes:
1. El trabajo como medio, no como fin. Estas personas entienden que el empleo es un instrumento para alcanzar objetivos, no un propósito en sí mismo. Por ello, buscan constantemente oportunidades que les permitan mantener o mejorar su estatus económico y su equilibrio entre vida personal y laboral.
2. Movilidad geográfica. Han comprendido que el mundo es alcanzable, lo que los impulsa a desplazarse en busca de mejores perspectivas. En otras palabras, no aceptan “cadenas” que los aten a un solo lugar.
3. Sensibilidad emocional. La baja tolerancia hacia entornos percibidos como tóxicos los lleva a abandonar rápidamente organizaciones donde predominan prácticas o relaciones dañinas.
Ante lo expuesto, pretender retener personal únicamente con estrategias puntuales —muchas de ellas centradas en incentivos económicos—, sin un diagnóstico organizacional profundo, se traduce en medidas espasmódicas y poco eficaces que no detienen la fuga de talento humano.
¿Qué hacer para cambiar el escenario?
· Concientizar sobre la rotación como constante: En el entorno actual, la movilidad laboral es inevitable. La mentalidad del nuevo colaborador apunta a la búsqueda permanente de alternativas. Por ello, las direcciones y gerencias deben diseñar fórmulas que reduzcan la rotación y, al mismo tiempo, optimicen la productividad en el corto plazo.
· Reforzar el contrato emocional: La manera más efectiva de prolongar la permanencia de los trabajadores es construir lazos afectivos que fortalezcan su identificación y sentido de pertenencia con la organización. Ambientes laborales sanos y positivos, liderados por figuras que modelen conductas respetuosas e inclusivas, son la clave para retener talento.
· Incorporar apoyo externo: Las nuevas estrategias de gestión del talento requieren el acompañamiento de asesores o consultores que evalúen la situación general de la empresa, analicen fortalezas y debilidades, y diseñen junto con la dirección y el área de Recursos Humanos un plan integral, eficiente y sostenible en el corto, mediano y largo plazo. Esto no sustituye el conocimiento interno, sino que complementa con una visión externa que aporta ideas y soluciones innovadoras.
En dam2r consultoría y capacitación, le proporcionamos a nuestros clientes ese acompañamiento y formación requerida para contribuir al desarrollo y compromiso emocional necesario para retener o fidelizar a ese talento humano que tanto requerimos para alcanzar el éxito.
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Atentamente.-
Alexander Medina
Director.-
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