Contar cursos y contrataciones no prueba que RR. HH. aporte a la estrategia
El HR Scorecard (Becker, Huselid y Ulrich, 2001) mide a RR. HH. por su impacto, no por su actividad. Un metaanálisis de 92 estudios liga sus prácticas al desempeño (Combs et al., 2006).
El HR Scorecard aplica a cualquier empresa, sin importar su tamaño, giro o especialidad: una micro de servicios y un corporativo industrial necesitan saber qué aporta su gente a la estrategia. El riesgo de fondo: creer que el tablero es solo para grandes empresas.

Desde la óptica de talento humano, veo cuatro frentes:
Partir del mapa estratégico
Elegir pocos indicadores de impacto
Dar dueño y meta a cada uno
Revisarlo en comité de dirección
Tres preguntas para quienes dirigen la organización
¿Qué indicadores de personas usamos para decidir y cuáles solo reportamos?
¿Cuánto nos cuestan la rotación y las vacantes sin medir?
¿Quién en el equipo directivo responde por el tablero, y cada cuánto se revisa?
Fuentes
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