Un director general errático le regala su talento a la competencia
Casi 90% de los directores generales cree que su gente confía en ellos; solo 46% del personal coincide (BCG, 14 de octubre de 2026). Y una cultura tóxica predice la rotación 10.4 veces más que la compensación (MIT Sloan Management Review).
El riesgo de fondo: un estilo autocrático que rompe el contrato psicológico con el talento.

Desde la óptica de talento humano, veo cuatro frentes:
Eliminar el micromanagement
Respetar el rol de cada responsable
Erradicar favoritismos y rumores
Medir la confianza en la dirección
Tres preguntas para quienes dirigen la organización
¿Con qué evidencia sabemos que la gente confía en la dirección?
¿Cuánto talento perdimos por cómo decidimos, no por cuánto pagamos?
¿Quién le da retroalimentación al director general sobre su estilo, y cada cuánto?
Fuentes
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